Nuestro cuerpo pierde agua a través de la respiración, el sudor, la evacuación y otros. Sin el agua, el organismo se deteriora rápidamente produciendo deshidratación. Es por eso que debemos consumirla diariamente. Si nos pasamos sin beber agua durante cuatro días, nuestra supervivencia estaría en serio peligro.
Un vaso de agua multiplicado en varias dosis por día, cumple muchísimas funciones positivas para nuestro cuerpo y muchas de ellas tienen que ver con el estómago. Debido a que el agua es la encargada de diluir los nutrientes y transportarlos para su digestión. Resulta muy importante la calidad del líquido que bebemos, no nos olvidemos que la sangre está compuesta por un 90% de agua, y que este líquido es el que le permite ir por el cuerpo distribuyendo nutrientes y oxígeno hasta las células, al mismo tiempo que elimina los productos tóxicos del metabolismo; cuanto mejor sea la calidad y pureza del agua, mejor irá todo. Es por eso que nuestra recomendación es la del uso del AGUA DESTILADA, el agua más perfecta y sana que existe para el consumo humano.
Pero sus funciones no terminan allí, también abarcan otras cuestiones que van desde cómo se debe beber y hasta su participación en el cuidado del cuerpo. A continuación, algunas sugerencias para tener en cuenta:
